OPINIÓN

E-TRAM, del anuncio grandilocuente al déjà vu de siempre

Dos anuncios, dos presidentes y el mismo resultado: proyectos prometidos que siguen sin plazos ni ejecución real

Hay fotos que no necesitan pie para explicarse. En Elche hay dos que dicen mucho más de lo que aparentan. La primera es del 14 de marzo de 2025. En ella, Carlos Mazón, entonces President de la Generalitat, y Pablo Ruz, alcalde de la ciudad, posan tras firmar un documento que se presentó como el inicio de una nueva etapa para Elche: el E-TRAM y un paquete de grandes infraestructuras llamadas a saldar, por fin, la llamada deuda histórica. La segunda imagen es del 16 de diciembre de 2025. Cambia el nombre del President —ahora es Juanfran Pérez Llorca—, pero el resto es prácticamente idéntico. Mismo alcalde, mismo gesto, mismas promesas. Y, sobre todo, el mismo punto de partida.

Porque entre una foto y otra no ha cambiado lo esencial. Los convenios firmados no hablan solo del E-TRAM. Incluyen también la Ronda Sur, la depuradora de Algorós y otras actuaciones que llevan años figurando en los discursos oficiales como ejemplos del supuesto compromiso inversor de la Generalitat con Elche. Sin embargo, pasado el tiempo, lo único que se ha movido con cierta agilidad han sido las palabras. Las obras siguen sin arrancar y los plazos continúan siendo una incógnita.

Mazón aseguró que su plan de más de 120 millones de euros servía para cerrar una etapa de abandono. Pérez Llorca, apenas aterrizado en el cargo, ha repetido casi al milímetro el mismo argumento: corregir el déficit inversor y mejorar la calidad de vida de los ilicitanos. Es difícil no tener la sensación de estar escuchando el mismo discurso con distinto narrador. Y es aún más difícil no preguntarse por qué, si todo estaba tan claro en marzo, en diciembre seguimos hablando prácticamente de lo mismo.

El caso del E-TRAM es especialmente ilustrativo. Tras años de anuncios y titulares, lo único tangible sigue siendo la financiación de estudios previos. No hay fechas para el inicio de las obras, no hay una partida clara en los presupuestos autonómicos y tampoco hay certezas sobre cómo se va a gestionar el servicio. Al contrario, se empieza a hablar de fórmulas público-privadas, lo que añade más dudas a un proyecto que ya llega con retraso y desgaste político.

La Ronda Sur y la depuradora de Algorós no presentan un panorama mucho más alentador. Ambas aparecen en las fotos, en los planes y en las comparecencias oficiales, pero avanzan a base de trámites interminables y anuncios reciclados. Proyectos que deberían estar marcando un antes y un después siguen atrapados en fases administrativas, mientras Elche espera y acumula promesas incumplidas.

Desde el PSOE de Elche llevan tiempo advirtiendo de esta dinámica. No es una cuestión de estar a favor o en contra de una infraestructura concreta, sino de exigir seriedad. Presupuestos reales, calendarios creíbles y compromisos que no dependan del ciclo electoral ni de quién ocupe el despacho del Palau en cada momento. Porque una ciudad no se transforma a base de actos protocolarios ni de fotos bien encuadradas.

Al final, las dos imágenes —la de marzo y la de diciembre— acaban siendo algo más que una coincidencia visual. Son el reflejo de una manera de gobernar que confunde el anuncio con la ejecución y la firma con el cumplimiento. Dos presidentes distintos, una misma estrategia y un mismo resultado: Elche sigue esperando.

Quizá dentro de unos meses haya una tercera foto. Otro President, otra firma, otro discurso. Ojalá no. Porque si algo dejan claro estas dos imágenes es que Elche no necesita volver a empezar el relato, sino cerrarlo de una vez con hechos. Y eso solo pasa por dejar de vender humo y empezar a cumplir, aunque moleste: el E-TRAM, a día de hoy, sigue siendo humo. Y Elche ya está cansada de respirar promesas.

Antonio J. Rodríguez Soler

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