OPINIÓN

En defensa de lo público: La necesidad de la reversión del Hospital del Vinalopó

El debate sobre la privatización sanitaria reabre la exigencia de devolver el centro a la gestión pública para garantizar el derecho universal a la salud

La reciente filtración de los audios del CEO de Ribera Salud ha vuelto a poner sobre la mesa la polémica sobre la privatización de la sanidad pública en la Comunidad Valenciana. En este contexto, el Hospital del Vinalopó se ha convertido en un punto caliente del debate, con el PP y Vox defendiendo a capa y espada la gestión privada del centro, mientras que diversos sectores, tanto políticos como sociales, exigen la reversión del hospital a la gestión pública.

Los audios, en los que se discutían propuestas como el aumento de las listas de espera y la priorización de actividades más rentables, no son un caso aislado, sino que reflejan una práctica común en varios hospitales gestionados por Ribera Salud. La filtración ha reabierto la discusión sobre un modelo de gestión sanitaria que, según muchos, ha demostrado ser ineficiente y, en muchos casos, perjudicial para los usuarios del sistema.

Lo que está en juego no es solo una cuestión económica, sino el bienestar de los pacientes, quienes no deben ser tratados como simples “clientes” en un sistema de salud.

El modelo de privatización en el que se encuentra el Hospital del Vinalopó está siendo cuestionado desde diversos frentes. La ministra Diana Morant señaló la pasada semana el conflicto de intereses que se podría estar generando entre Ribera Salud y el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, al que se le acusa de seguir favoreciendo la privatización, a pesar de los daños evidentes que está causando en el sistema sanitario público. En un momento de crisis para la sanidad pública, donde la falta de recursos y personal es cada vez más evidente, resulta inconcebible que la Generalitat no actúe con más contundencia para revertir este modelo.

El caso del Hospital del Vinalopó es solo un reflejo de lo que está ocurriendo en toda la Comunidad Valenciana. El Hospital General de Elche, un centro público, ha sido sistemáticamente desatendido por la administración autonómica, mientras que los pacientes se derivan al hospital privado de Ribera Salud. Esta política de “libre elección de centro” ha contribuido al colapso de los hospitales públicos y ha incrementado las listas de espera, lo que agrava aún más la situación.

El modelo de privatización sanitaria que defienden el PP y Vox ha demostrado ser insostenible. El PSOE ha mostrado que la reversión de los hospitales a la gestión pública es una alternativa viable, como ya se ha demostrado con otros centros en la Comunidad Valenciana. Por eso, se exige la dimisión del conseller Marciano Gómez, cuya actitud sigue favoreciendo los intereses privados a costa de la salud pública. La reversión del Hospital del Vinalopó a la gestión pública debe ser una prioridad para la Generalitat.

Es hora de que la Generalitat recupere el control total sobre sus hospitales y demuestre que está del lado de los ciudadanos. La sanidad debe ser un derecho para todos, no un negocio. La reversión del Hospital del Vinalopó es una oportunidad para dar un paso firme hacia un sistema sanitario público que ponga la salud de las personas por encima de todo. Solo con una gestión pública, responsable y transparente, se podrá garantizar un servicio de calidad accesible a toda la población, sin depender de los intereses privados. La salud no puede seguir siendo una cuestión de mercado. Es el momento de actuar en favor del bienestar de todos.

Antonio J. Rodríguez Soler

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